jueves, 14 de abril de 2011

Monólogo

Es tarde.
Por lo menos hoy día, esta hora me parece tarde.
Estoy un poco cansada.
Las malditas bocinas se hacen presente.
El famoso ruido de los neumáticos al frenar de forma súbita,
hacen que yo no concilie el sueño.
Me ponen un poco nerviosa... 
Morbosamente, espero el sonido final.
Si es así, habrá que esperar la llegada de los carabineros.
Luego, si es que es muy grave, la llegada de la ambulancia.
Si hay muerte, la familia de el que ya se fue, 
los llantos y escándalos de los familiares de éste.
La culpa del irresponsable.
La angustia y la mala noche que pasará él y toda su familia.
Pero no...
Hasta el momento, 
solo he escuchado el ruido desagradable del los neumáticos al frenar,
sin  tener que escuchar al golpe sentenciador.

Ya han pasado diez minutos desde que comencé escribiendo esta tontera.
Prendo la tele.
No hay nada interesante.
Nada que a mi me robe la atención...
Creo que la mejor solución para mi insomnio evolucionado
sea la escritura.
A esta altura, pruebo de todo, 
haber si alguna cosa me resulta y puedo apoyar la cabeza contra la almohada,
cerrar los ojos y conseguir el esperado y maldito sueño.

Escucho música.
No...
Mala decisión...
Me acaba de bajar la nostalgia.
Pésimo.
Ahora si que será difícil lo que quiero lograr.
Típico.
Después de unas lágrimas en la noche,
a la mañana siguiente, inevitablemente tus ojos despiertan distintos.
La ducha no es la mejor solución,
siguen los ojos un tanto hinchados.
Inevitablemente, la gente que te conoce, te pregunta de inmediato
por qué tienes esa cara.
Cómo no quieres comentar nada,
solo levantas la ceja izquierda y con mal humor.
Imposible que el receptor no emita algún comentario sobre tu gesto facial.
Al cuál si te despertaste "de mala", sabrás, no podrás omitir tus comentarios.
A si que... 
Para evitar cualquiera de ese tipo de escenarios, 
prefiero apagar la música.
Ninguna me hará bien escuchar ahora.

Lo presiento.
No estoy en el mejor de los ánimos como receptor.
Voy a entender todo de la manera más masoquista ¿y la verdad?,
es que no es la idea.
Por lo menos, esta noche no ando tan operática como de costumbre.

Tengo ganas de leer.
No sé qué libro tomar.
¿Kundera?... Debería comprarme otro.
"La insoportable levedad del ser" ya ha sido mi Biblia durante ya varios meses...
Igual, no me importaría leerlo como por tercera vez...
No hace mal.
Menos ese que tanto enseña.
Ahora....  claro....
Algunas partes me siento tan identificada, 
que con el estado de ánimo que tengo, creo,
sería un arma de doble filo.
¿Mi amigo Franz Kafka?...
Mmmmmm no... ese menos.
Ese si que no es panorama para el estado de ánimo con el que me encuentro hoy.

¿Algún tema de música?....
No.
Necesito un "Papelucho", o "Mafalda"...
Algo liviano que me haga reír y recordar gratos momentos.
Pero no...
No tengo ni Papelucho, ni tampoco Malfalda.
Clásicos.
Eso debiera comprar.
Algo para subir el ánimo en momentos como éstos.
Momentos bostas, donde no quiero hacer nada, pero quiero hacer algo.
Donde ando con dualidades rancias y no sé que hacer,
más que sentarme en el borde de mi cama y hechar a andar " la loca de la casa " (la cabeza)...

¿Ver fotos?...
Si.
También podría.
Es más.... Ya lo hice.
Si.
Fue bueno.
Hasta que entré en la "carpeta prohibida".
Olvidaba el nombre que le designé a esta.
"I fail" como dice alguien por ahí.... Si es cierto... 
Pero bueno.
Hoy me quedó clarísimo que esa carpetita, no puedo abrir.

A pesar de mi estado idiota,
tengo fe, este será un buen año.
No tiene por qué ser nefasto como los anteriores.
Grandes planes,
buenos, únicos y diferentes momentos,
gente nueva y buena.
Poemas escritos y regalados.
Canciones dedicadas.
Emociones a flor de piel.
No... efectivamente, éste, no será un mal año.
¿Y tú?, ¿ qué crees?.

Han pasado ya treinta minutos desde que comencé a escribir.
Logré mi objetivo.
Conciliar el sueño.
Gracias al que se da la lata de leer mis tonteras.
Y el que no lo ha hecho.
Que inteligente es usted, de no darse la lata de leer mis estupideces.

Buenas noches.

VR.

Ideas utópicas

La utopía me encanta.
No sé realmente si es porque son cosas idealistas,
poco tangibles, poco reales,
o porque yo dentro de lo utópica que soy, creo que lo inalcanzable
me da las ganas suficientes como para pelearle al destino
y hacerlo real.
No sé.
Mejor soñarlo.
Y vivir con eso en los sueños.
Menos desilusión, menos tristezas,
menos temor a ser causante de dolores inevitables.


La "L" o el cubo de vidrio.
La imaginación descontrolada.
La exquisita sensación de estar viviendo algo de fantasía,
pero que posiblemente, ya por ser tú, uno de los personajes protagonistas,
se podrían llegar a materializar estas "ideas utópicas"....


Escucho mientras escribo esto
"Beth de Kiss"...
Sonrío sola.
Me acuerda ese día contigo... me enternece.
Gracias.
Me das paz.
Infinita paz.
Antes pensaba tenerla....
Que equivocada estaba.
Bueno, son procesos.
Si antes no hubiese sido como fue realmente, 
quizás ahora no podría  apreciar infinitamente lo que tengo hoy.
"Perdidos en Tokio".
"Hierro-3", y tantas otras especiales,
que reflejan tan bien mi historia,
la tuya,
y algunas sobre todo  una en especial....
La de los dos...
Curioso.


Hoy.
Psicoanálisis...
Muchas veces salgo mal cuando recuerdo mucho el pasado.
Quizás, tenías razón.
Cuando uno hecha andar la máquina del recuerdo,
o "la loca de la casa" y revive momentos desagradables,
puede que ésta, se canse...
Si...
Quizás sentí mucho... en demasía tal vez...
Me doy cuenta que aún no tengo superadas muchas cosas que pensé
en algún momento estúpidamente...
Me di cuenta que,
aún las casas se ven enclenques,
el agua aún se pasea en la propiedad deshabitada.
El movimiento de la tierra
agitó y desmoronó la estructura utópica...
Los velos se corrieron una vez más...
Se hizo presente uno de los tantos fantasmas que tenía bien escondido.
"Padre".
Quizás debiera leer nuevamente a Kafka.
No sé si el proceso me haga bien o más mal de lo que ya estoy.
Quizás podría volver a leer " Carta al Padre"...
No sé si hará bien o empeorará más mi psiquis.
Mejor no.
No haré nada.
Bueno ... en realidad no sé.
No quiero prometer nada.
No creo que pueda cumplir.
Por lo menos no esa.


El dolor de cabeza vuelve nuevamente.
La dejaré descansar.
Por ahora.


El ahora se ríe descaradamente de mi.
Me deja claro, que aún no se ha ido.
Y al parecer, tomará mucho tiempo para que éste salga
sin dejar tanto dolor.


Que dolor tan profundo.
Me duele.
El, yo y nuestra historia.
Lo nuestro que no fue nada,
y lo poco que hubo, fueron malos y tristes recuerdos.
Me cuesta asumir,
a pesar que digo lo contrario.


¿Me quiero convencer?
Quién sabe...
La mente es curiosa.
La mía bastante.
Aún me sigue sorprendiendo...
Ya le ganaré.
De eso estoy segura.
Es solo el comienzo.