Por lo menos hoy día, esta hora me parece tarde.
Estoy un poco cansada.
Las malditas bocinas se hacen presente.
El famoso ruido de los neumáticos al frenar de forma súbita,
hacen que yo no concilie el sueño.
Me ponen un poco nerviosa...
Morbosamente, espero el sonido final.
Si es así, habrá que esperar la llegada de los carabineros.
Luego, si es que es muy grave, la llegada de la ambulancia.
Si hay muerte, la familia de el que ya se fue,
los llantos y escándalos de los familiares de éste.
La culpa del irresponsable.
La angustia y la mala noche que pasará él y toda su familia.
Pero no...
Hasta el momento,
solo he escuchado el ruido desagradable del los neumáticos al frenar,
sin tener que escuchar al golpe sentenciador.
Ya han pasado diez minutos desde que comencé escribiendo esta tontera.
Prendo la tele.
No hay nada interesante.
Nada que a mi me robe la atención...
Creo que la mejor solución para mi insomnio evolucionado
sea la escritura.
A esta altura, pruebo de todo,
haber si alguna cosa me resulta y puedo apoyar la cabeza contra la almohada,
cerrar los ojos y conseguir el esperado y maldito sueño.
Escucho música.
No...
Mala decisión...
Me acaba de bajar la nostalgia.
Pésimo.
Ahora si que será difícil lo que quiero lograr.
Típico.
Después de unas lágrimas en la noche,
a la mañana siguiente, inevitablemente tus ojos despiertan distintos.
La ducha no es la mejor solución,
siguen los ojos un tanto hinchados.
Inevitablemente, la gente que te conoce, te pregunta de inmediato
por qué tienes esa cara.
Cómo no quieres comentar nada,
solo levantas la ceja izquierda y con mal humor.
Imposible que el receptor no emita algún comentario sobre tu gesto facial.
Al cuál si te despertaste "de mala", sabrás, no podrás omitir tus comentarios.
A si que...
Para evitar cualquiera de ese tipo de escenarios,
prefiero apagar la música.
Ninguna me hará bien escuchar ahora.
Lo presiento.
No estoy en el mejor de los ánimos como receptor.
Voy a entender todo de la manera más masoquista ¿y la verdad?,
es que no es la idea.
Por lo menos, esta noche no ando tan operática como de costumbre.
Tengo ganas de leer.
No sé qué libro tomar.
¿Kundera?... Debería comprarme otro.
"La insoportable levedad del ser" ya ha sido mi Biblia durante ya varios meses...
Igual, no me importaría leerlo como por tercera vez...
No hace mal.
Menos ese que tanto enseña.
Ahora.... claro....
Algunas partes me siento tan identificada,
que con el estado de ánimo que tengo, creo,
sería un arma de doble filo.
¿Mi amigo Franz Kafka?...
Mmmmmm no... ese menos.
Ese si que no es panorama para el estado de ánimo con el que me encuentro hoy.
¿Algún tema de música?....
No.
Necesito un "Papelucho", o "Mafalda"...
Algo liviano que me haga reír y recordar gratos momentos.
Pero no...
No tengo ni Papelucho, ni tampoco Malfalda.
Clásicos.
Eso debiera comprar.
Algo para subir el ánimo en momentos como éstos.
Momentos bostas, donde no quiero hacer nada, pero quiero hacer algo.
Donde ando con dualidades rancias y no sé que hacer,
más que sentarme en el borde de mi cama y hechar a andar " la loca de la casa " (la cabeza)...
¿Ver fotos?...
Si.
También podría.
Es más.... Ya lo hice.
Si.
Fue bueno.
Hasta que entré en la "carpeta prohibida".
Olvidaba el nombre que le designé a esta.
"I fail" como dice alguien por ahí.... Si es cierto...
Pero bueno.
Hoy me quedó clarísimo que esa carpetita, no puedo abrir.
A pesar de mi estado idiota,
tengo fe, este será un buen año.
No tiene por qué ser nefasto como los anteriores.
Grandes planes,
buenos, únicos y diferentes momentos,
gente nueva y buena.
Poemas escritos y regalados.
Canciones dedicadas.
Emociones a flor de piel.
No... efectivamente, éste, no será un mal año.
¿Y tú?, ¿ qué crees?.
Han pasado ya treinta minutos desde que comencé a escribir.
Logré mi objetivo.
Conciliar el sueño.
Gracias al que se da la lata de leer mis tonteras.
Y el que no lo ha hecho.
Que inteligente es usted, de no darse la lata de leer mis estupideces.
Buenas noches.
VR.