Dices tus últimas palabras.
Me pides que acepte con sencillez la famosa caja roja.
Me siento un tanto incómoda.
Me cuesta creer que aún con todo lo que te he hecho sufrir,
sigas empecinado en regalarme más y más cosas.
Tu nobleza me hace sentir miserable.
Tu dulzura y delicadeza me enternece.
No puedo si no, darte las gracias por todo lo que haz sido
en mi vida...
Cuesta despedirse.
Cuesta, porque eres tú de quién me estoy despidiendo.
Tal como te lo dije en su ocasión.
"No es un adiós eterno"... si no que un " hasta pronto"...
Más pronto de lo que ambos pensamos.
Eres bueno.
Quizás, en demasía.
Me quedo con la sensación
que habían muchas cosas por hacer...
Perfeccionar el gusto por una buena foto.
Aprender a escribir como quiero, y como tu sabes que quiero.
Ophelia...
Y tantos sueños juntos inconclusos.
Quizás muchos de éstos no podremos hacerlos juntos...
Ophelia tendrá que esperar a que yo pueda vivir sola y llevarla conmigo.
Sé que tu cumplirás tu sueño de la casa y por qué no... los seis perros.
Escribo simplemente porque sigo tu consejo.
Quiero, sabiendo que soy mala para el juego de palabras.
Lo hago sin ningún sentido poético o metafórico.
Lo hago porque en mi desesperación absurda,
necesito decirle a alguien cómo me siento.
Necesito escribirle a un papel en blanco
la pena que me deja la soledad que tanto temo y que está golpeando la puerta
mucho antes de lo que yo imaginaba.
Debo enfocarme.
Lo sé.
Pero no puedo.
Ambos estamos en las mismas.
Por qué no hacerlo juntos?.
No podemos tampoco.
Estaría jugando contigo.
No estás para eso, ni soy así tampoco.
Te quiero.
Me amas.
Eso ya es suficiente para sentirme miserable.
Hay distancias absurdas de sentimientos enraizados en nosotros.
Tu y tu lucha por poder soñar con alguien que te siga los pasos.
Yo y mi lucha de querer amar nuevamente pero con miedo a sufrir.
El freno de mano puesto,
tan difícil de sacar.
El camino se hace arduo y difícil.
No me odies.
No lo hagas nunca.
Yo solo de ti puedo pronunciar bellas palabras.
Eres un ser especial.
Un ser que me hizo sentir feliz y afortunada.
Al igual que tu.
Estoy llegando a la estación soledad.
Queda poco para bajarse.
Juntos bajaremos, para comenzar caminos distintos...
VR.