sábado, 2 de julio de 2011

Otra vez

Si.
Así es. Nuevamente. Otra vez.
Maldita sea.
Ellas, la vida, la gente.
Yo… MI MENTE.

La mente traiciona.
Por la cresta que traiciona!. Es enfermante.
Esta “loca de la casa” (la cabeza) como ya varias veces la he mencionado así en otras ocasiones, realmente me convencerá al final del día, que realmente estoy loca.
Es como una especie de  paranoia absurda ….
¿Absurda?... si… ABSOLUTAMENTE ABSURDA!.
Es detestable saber que es absurdo, y que a pesar que reconoces lo absurdo que es y lo absurda que puedes llegar a sentirte, no puedes hacer nada para evitar esta escena decadente.

PA TE TI CO.

“Inseguridad”, se había ido de vacaciones.
Hace tiempo que no sabía de ella, y la verdad es que ni la extrañaba.
Había olvidado su nombre.
No me habían dado razones para traerla al recuerdo.
No es que ahora se haya dado la circunstancias para que “inseguridad” haya venido a hacer visita.
Quizás, nos echábamos de menos.
Debe ser como esos amores enfermos, que por mucho daño que se hacen, ya no pueden separarse.
“Inseguridad”… la misma que me tuvo tan cagada por tantos años.
No quiero de nuevo lo mismo.
Por ahora al menos...
Ahora estoy bien.
Pero insisto...
Las relaciones enfermas, nunca han tenido argumentos muy potentes para encontrarle la explicación , al “por qué” del estar juntos…

Esto ya me pone de muy mal genio.
Si pudiera pagarle un viaje lejos y eterno, sería perfecto.
Quizás esto no tiene más explicación que una gran palabra….
[KARMA.]
Quién sabe.
Nadie.
Carajo! menos yo... Y justamente soy YO la que  necesita saber, porque soy la que está más jodida con todo esto.
Inseguridad!... maldita sea ella y sus variantes.

Maldito el día que volvió a aparecer.
Tambien, maldita cabeza que es la más feliz por su llegada.
Que se joda ella y todas las demás!.

Al despertar

…Y así son las cosas… Tan así, que no sé ni como son tampoco…

Se despierta en la mañana, mueve suave y lentamente el pie izquierdo para ver si aún él sigue ahí…
  Lo siente.
-“Bien, aún sigue aquí”…
Sonríe y suspira tiernamente… gira el cuerpo y decide seguir durmiendo..

 Después de un rato, él la abraza sutilmente…
-“ Buenos días princesita”…

Ella se despierta de a poco…
Lo mira.
Sonríe.
-“ Te quiero”  le dice.

El responde con un beso en la frente…
-“ Yo te adoro”…

Abren las cortinas.
Es un lindo día.
Siguen enredados entre las sábanas.
Quieren permanecer abrazados tan solo un ratito más…
Solo un ratito…