Entonces, cuando lográbamos caminar todo se hacía más tenue y delicado.
Entonces cuando por fin pudimos vernos los rostros descubiertos, justo era el momento de despedirse.
Resulta que después de varias horas juntos,
después de no lograr sacarte los ojos de encima...
Después de haberme pillado varias veces con la sensación de querer decirte algo...
Algo importante...
Algo que pocas veces digo....
Era el momento de decir adiós...
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