Espera
no te enojes esta vez
lo vi venir
como siempre la reacción
es tan lenta como mi voz
arrasando con la razón
el tsunami llegó hasta aquí
lo vi venir
Si aprendemos la lección
sabrás que al fin
el misterio es contradicción
con todo aquello que conoces
a veces hago todo al revés
el tsunami llegó hasta aquí
lo vi venir
Todo se movió y es mejor quedarse quieto
pronto saldrá el sol
y algún daño repondremos
terco como soy
me quedo aquí
La tinta no seco
y en palabras dije muchas cosas
pero en mi corazón todavía queda
tanto por decir
tanto por decir
tanto por decir
no me voy...
me quedó aquí
Y si no, no aprendimos la lección
Y si no, no aprendimos la lección
jueves, 21 de abril de 2011
¿Disconforme?
Nos habremos puesto a pensar, que realmente,
nada de lo que vivimos es como esperábamos?....
Siempre todo lo de "aquél" es mejor que lo que tenemos.
La suerte, siempre ha sido para el otro...
La suerte, a veces, tiene sabor a injusticia.
Sociedad Disconforme.
Sociedad Amargada.
Sociedad que Altera.
Sociedad Descuidada.
Sociedad Injusta y Perversa.
Sociedad Atropelladora. Sociedad Enferma. Sociedad Mediocre.
Sociedad Cruel y Egoísta. Sociedad Auto-referente. Sociedad de Mierda.
Sociedad Pobre. Sociedad sin Cultura.
SOCIEDAD = SUCIEDAD.
[Sentir desde las entrañas...El ruidoso silencio y la escasa conciencia llega a ser perturbador...]
"En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento."
"¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?."
"Felices los que eligen, los que aceptan ser elegidos"
[Julio Cortázar]
miércoles, 20 de abril de 2011
Freak*
Para variar, insomnio...
No poder conciliar el sueño, ya se hace parte de la rutina a la hora de acostarse.
Me acuesto y me levanto cansada.
Ando buscando durante el día, tiempo para no hacer nada y en lo posible, dormir...
Los días consisten en evadir responsabilidades.
Me escondo de mi misma muchísimas veces. En ocasiones, me resulta... otras, me pillo y solo consigo la frustración.
Ahora debiese estar durmiendo.
Como no puedo porque "maravillosamente" mi mente no para de bombardearme con información, no me queda otra que escribir en este famoso blog.
Siento un poco de vergüenza.
No escribo del todo bien. Es más.... debe ser un insulto para los que realmente escriben, decir que YO escribo....
Trato por lo menos.
Dentro de las intenciones de hacer un texto relativamente "interesante", me sale todo perfectamente patético.
La intachable situación vergonzosa que me estoy haciendo pasar de forma gratuita,
es sorprendente...
Ahora en este preciso instante,
me siento tan auto-referente que quisiera dejarlo todo hasta aquí.
Pero mi ego está agradado con la situación, así que dejaremos la postura "auto-referente" en evidencia,con cierta "conformidad", por ahora...
Esta foto la sacó él...
"El príncipe de papel".
Es como "mágica"... Auténtica... real.
Un rojo oscuro, que hoy por hoy, algo queda... el famoso color al pasar los días, tiene un desteñido medianamente "interesante"... Digo "interesante" para no hacerme un "auto-bullying" con las críticas poco constructivas que puedo decir sobre mi.
La foto es muy él
Es tan "no yo", pero al mismo tiempo, tan yo...
¿?....
¿Se entiende?.-
No importa si no se entiende....
Tampoco creo que hay que entender mucho.(frases repetidas)
La historia de nosotros es muy poco común.
Eso la hace excitante.
Misteriosa.
Ganas de no soltar. Miedo a equivocarse si la decisión es incorrecta...
La situación en la que estamos, tampoco la entendemos.
El no entiende mi decisión. Y a decir verdad...¿yo?... Tampoco...
NO SABEMOS POR QUÉ HACEMOS LAS COSAS.
En realidad... Si, sabemos, pero no queremos aceptarlo, por lo menos yo.
Negación.
Interesante...
Me acabo de acordar de ella....
[Asilef].
No importa si no saben quién es...
No tienen por qué saberlo tampoco.
Se hace tarde.
Quiero dormir.
lunes, 18 de abril de 2011
Desolación
Suena el despertador marcando las 6:45 am.
La luz del reloj tintineando, da cuenta que aún hay vida en el cuarto oscuro.
Las cortinas cafés, perfectas para evadir la luz.
Los famosos "cinco minutitos más".
Los ojos pesantes.
El cuerpo cansado.
El no querer salir del refugio y las sábanas tibias.
Quedarse eternamente en la postura fetal
y conseguir entrar en el sueño a pesar que las circunstancias no lo permiten.
Nuevamente la realidad se hace presente,
marcando ahora las 7:00 am.
Efectivamente no hay vuelta atrás.
Los minutos corren y tengo que entrar en la rutina aunque cueste.
Afuera ya se escucha movimiento.
La contaminación acústica entra en la pieza.
Me quita la poca paz que tenía
al momento de abrir lo ojos con cierta dificultad.
Me siento al borde de la cama.
Me agarro la cabeza.
Sensación insólita.
"Esto no puede estar pasando".
Quedarse con el gusto a poco.
Falta de sueño.
Hecho a correr el agua.
Me doy ánimo.
El agua sana el alma.
Debiera sentir efecto.
Pues no.
Me siento igual que todas las mañanas.
La ducha, es la misma que la de todos los días.
Nada especial.
Me visto desanimadamente.
Como, porque debo hacerlo.
"Piloto automático".
Me lavo los dientes con calma.
La estúpida sensación de "estar ido"...
La idea de creer que la lentitud es significado de inútil.
Hoy no importa la puntualidad.
Todo es relativo.
Nada importa.
Clases.
Yo no estaba ahí.
Mi mente en blanco.
Sorpresivamente, la loca de la casa,
al parecer, está un poco afectada.
Hoy se dio día libre.
Menos mal, me dejó tranquila.
Después de tres horas de mente en blanco,
pesco mis cosas y vuelvo al refugio.
Entro a las cuatro paredes, las cortinas cafés
y la sensación de sueño profundo.
Miro hacia mi izquierda.
Veo uno de los tres obsequios mirándome fijamente.
Sale mi nombre.
Me da pena.
Quise evitarlo, pero no pude.
Foto, marco y sensación perfecta.
Se cumplió el objetivo.
Me llegó hasta el alma.
Prefiero no buscar los otros dos restantes.
Ahí, declaro melancolía perpetua.
La cala marchita.
El sol que no calienta.
Las manos heladas.
La boca seca.
Los ojos brillantes.
El pulso absurdo.
La mente sin pensamientos.
Primer día sin llamados.
Ausencia de ti...
domingo, 17 de abril de 2011
Estación soledad
Juego con mi psiquis.
Me trato de evadir y hacer la tonta.
Lo intento pero al parecer me resulta difícil...
Las pruebas y evidencias presentadas hoy,
son demasiado fuertes como para creer que no existen.
Me encantaría ya estar a años luz de este escenario,
mirar con perspectiva, enternecerme por "aquellos" momentos pasados,
sonreír, conversar de momentos vividos, sacar conclusiones, darse cuenta que nada fue terrible,
y que todo fue por un mejor futuro.
Pero ahora me cuesta infinito.
Volví de un viaje solitario para despejar la mente.
Regresé a mis cuatro paredes sin nada claro.
No importa, no quise desesperar...
Estaba dispuesta a terminar el día sin tanto alboroto..
El timbre interrumpió el silencio y la poca paz interna que había conseguido.
Abrí la puerta cautelosamente. Pensé en un momento, eras tú.
No... Fallé.
Veo un hombre canoso un tanto amigable...
Me dice que tiene que entregarme algo.
Alguien vino a dejarme un bulto blanco bastante llamativo.
Lo tomé con un cierto temor...
Sin leer el nombre del remitente,
sabía, eras tú...
Cerré la puerta de forma ansiosa.
Quería saber que había allí adentro.
Estaba temblorosa.
La fuerza se me quedó en mi viaje solitario.
Con esfuerzo logré llegar a mi pieza.
Las piernas me temblaban.
Las manos frías y el corazón cansado...
Logro tranquilizar el cuerpo.
Me siento respirando profundo...
Miro hacia afuera.... dejé la intriga a mi lado.
Abrí lentamente los ventanales de mi pieza,
salí a la terraza para ver si te encontraba escondido abajo.
No...
Verdad...
Olvidaba, ya te habías ido.
Suspiro angustioso.
Entré mirando el misterio fijamente.
Me acerco a éste y me siento a su lado...
Lo abro con decisión...
Me encuentro con tres obsequios.
El libro prestado, ya ha sido devuelto.
La caja roja de los zapatos negros,
la causa de tantas metáforas dedicadas, ahora, no sabiendo por qué,
están conmigo...
La fotografía que selló nuestra historia.
La evidencia de que todo fue cierto.
La historia bien contada.
Los únicos y grandes buenos recuerdos.
La causa de mis risas espontáneas.
La razón de los sueños ya no realizados.
El coraje por creer en algo difícil.
Las ganas de tenernos como compañeros de vida.
Y un final que culmina con la escena más triste y enternecedora...
No puedo llamarte.
No soy capaz.
Quisiera agradecerte, pero no puedo.
No me sale la voz.
Con suerte la escritura me está resultando.
Le pongo un poco de empeño para terminar el escrito.
Borro y vuelvo a retomar.
Me cuesta...
Pareciera, no quisiera que esto culmine con un "adiós" miserable.
Los ojos llorosos.
La nariz roja.
El mentón que tirita.
Es inevitable.
Estamos llegando...
Tenemos que bajar.
"Estación Soledad"(?)...
Llegó la hora.
Los caminos volvieron a separarse.
Te quiero...
sábado, 16 de abril de 2011
Despedida
Dices tus últimas palabras.
Me pides que acepte con sencillez la famosa caja roja.
Me siento un tanto incómoda.
Me cuesta creer que aún con todo lo que te he hecho sufrir,
sigas empecinado en regalarme más y más cosas.
Tu nobleza me hace sentir miserable.
Tu dulzura y delicadeza me enternece.
No puedo si no, darte las gracias por todo lo que haz sido
en mi vida...
Cuesta despedirse.
Cuesta, porque eres tú de quién me estoy despidiendo.
Tal como te lo dije en su ocasión.
"No es un adiós eterno"... si no que un " hasta pronto"...
Más pronto de lo que ambos pensamos.
Eres bueno.
Quizás, en demasía.
Me quedo con la sensación
que habían muchas cosas por hacer...
Perfeccionar el gusto por una buena foto.
Aprender a escribir como quiero, y como tu sabes que quiero.
Ophelia...
Y tantos sueños juntos inconclusos.
Quizás muchos de éstos no podremos hacerlos juntos...
Ophelia tendrá que esperar a que yo pueda vivir sola y llevarla conmigo.
Sé que tu cumplirás tu sueño de la casa y por qué no... los seis perros.
Escribo simplemente porque sigo tu consejo.
Quiero, sabiendo que soy mala para el juego de palabras.
Lo hago sin ningún sentido poético o metafórico.
Lo hago porque en mi desesperación absurda,
necesito decirle a alguien cómo me siento.
Necesito escribirle a un papel en blanco
la pena que me deja la soledad que tanto temo y que está golpeando la puerta
mucho antes de lo que yo imaginaba.
Debo enfocarme.
Lo sé.
Pero no puedo.
Ambos estamos en las mismas.
Por qué no hacerlo juntos?.
No podemos tampoco.
Estaría jugando contigo.
No estás para eso, ni soy así tampoco.
Te quiero.
Me amas.
Eso ya es suficiente para sentirme miserable.
Hay distancias absurdas de sentimientos enraizados en nosotros.
Tu y tu lucha por poder soñar con alguien que te siga los pasos.
Yo y mi lucha de querer amar nuevamente pero con miedo a sufrir.
El freno de mano puesto,
tan difícil de sacar.
El camino se hace arduo y difícil.
No me odies.
No lo hagas nunca.
Yo solo de ti puedo pronunciar bellas palabras.
Eres un ser especial.
Un ser que me hizo sentir feliz y afortunada.
Al igual que tu.
Estoy llegando a la estación soledad.
Queda poco para bajarse.
Juntos bajaremos, para comenzar caminos distintos...
VR.
Me pides que acepte con sencillez la famosa caja roja.
Me siento un tanto incómoda.
Me cuesta creer que aún con todo lo que te he hecho sufrir,
sigas empecinado en regalarme más y más cosas.
Tu nobleza me hace sentir miserable.
Tu dulzura y delicadeza me enternece.
No puedo si no, darte las gracias por todo lo que haz sido
en mi vida...
Cuesta despedirse.
Cuesta, porque eres tú de quién me estoy despidiendo.
Tal como te lo dije en su ocasión.
"No es un adiós eterno"... si no que un " hasta pronto"...
Más pronto de lo que ambos pensamos.
Eres bueno.
Quizás, en demasía.
Me quedo con la sensación
que habían muchas cosas por hacer...
Perfeccionar el gusto por una buena foto.
Aprender a escribir como quiero, y como tu sabes que quiero.
Ophelia...
Y tantos sueños juntos inconclusos.
Quizás muchos de éstos no podremos hacerlos juntos...
Ophelia tendrá que esperar a que yo pueda vivir sola y llevarla conmigo.
Sé que tu cumplirás tu sueño de la casa y por qué no... los seis perros.
Escribo simplemente porque sigo tu consejo.
Quiero, sabiendo que soy mala para el juego de palabras.
Lo hago sin ningún sentido poético o metafórico.
Lo hago porque en mi desesperación absurda,
necesito decirle a alguien cómo me siento.
Necesito escribirle a un papel en blanco
la pena que me deja la soledad que tanto temo y que está golpeando la puerta
mucho antes de lo que yo imaginaba.
Debo enfocarme.
Lo sé.
Pero no puedo.
Ambos estamos en las mismas.
Por qué no hacerlo juntos?.
No podemos tampoco.
Estaría jugando contigo.
No estás para eso, ni soy así tampoco.
Te quiero.
Me amas.
Eso ya es suficiente para sentirme miserable.
Hay distancias absurdas de sentimientos enraizados en nosotros.
Tu y tu lucha por poder soñar con alguien que te siga los pasos.
Yo y mi lucha de querer amar nuevamente pero con miedo a sufrir.
El freno de mano puesto,
tan difícil de sacar.
El camino se hace arduo y difícil.
No me odies.
No lo hagas nunca.
Yo solo de ti puedo pronunciar bellas palabras.
Eres un ser especial.
Un ser que me hizo sentir feliz y afortunada.
Al igual que tu.
Estoy llegando a la estación soledad.
Queda poco para bajarse.
Juntos bajaremos, para comenzar caminos distintos...
VR.
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