miércoles, 3 de agosto de 2011

Tomando caminos

El día va decantando....
Las luces de la cuidad comienzan a prenderse de apoco....
Vuelvo al lugar de los recuerdos y las dudas.
No logro correrme.
Sigo adelante con lo planificado.
Nos encontramos en el lugar que nos conocimos...
El cuestionamiento aún no aparece.
Las horas se hacen eternas.
Ya hace frío.
Quiero volver a casa...
¿"A casa"?.
Logra parecerme un poco irónico.
Risa sarcástica.

"¿Qué casa?"...
La casa de los recuerdos?...
La futura "ex casa", que ahora logra hacerme un poco dolor de cabeza?...
Quizás exagero.
Quizás no.
Cuando trato de entender sucesos que aparecen en dicho lugar,
no entiendo nada, porque todo es muy confuso.
Los por qués, las causas, motivos, razones, suposiciones (que odio) y todo lo que conlleva 
a un ambiente  frío, cortante, indiferente y "despreocupado".
No me da lo mismo.
Pero debo hacerlo.

Nadie dijo que iba a ser "fácil",
pues yo tampoco, es más, creí siempre lo contrario.
Tengo ansias.
Ansias de la nueva vida.
El proyecto que todavía está en un bosquejo, trata de materializarse 
con una fecha determinada.


Ella no sabe nada todavía.
Tampoco está en mis planes que lo sepa.
No ahora por lo menos.
No será fácil...
Pero definitivamente, quiero hacerlo.
Mi obsesión en estos momento, cumple un rol perfecto.
Aquí me favorece.
Quizás logre cumplir el objetivo más rápido de lo que creo...
Espero que así sea.
Mientras tanto,
debo subirme a la rutina nuevamente, como todas las mañanas.
El día comenzó hace un par de horas.
Yo lo detengo con mis planes a futuro.
Debo vestirme y partir.
Aunque quizás en el camino, 
siga soñando...



sábado, 30 de julio de 2011

Cerrando etapas




Pareciera ser una noche helada.
Pero no.
Helada he puesto la noche.
Parecía que todo iba "bien"... 
De una forma inconsciente como suele ser bien a menudo, pero bien al fin y al cabo.
Lo leía, escuché que abandonaría su país natal una fecha muy cercana a esta, pero a pesar de haber estado informada nunca guardé detalles. Nunca logré juntar las piezas del puzzle y hacer de éste una historia, que para mi, siempre fue conocida.
Hoy se suponía que el desenlace de la historia  en Chile, la iba a estar viviendo yo.
“Gracias a Dios” (que dudo de su existencia muchas veces), yo no pertenezco ni soy parte de esta despedida.
Ahora, si bien, las lágrimas, el adiós apresurado, las confesiones, las declaraciones de un amor eterno y esperanzado ya no existen, confieso que después de saber que mañana será un adiós que se mantendrá por mucho tiempo, que hoy la mesa estará puesta de una forma especial, en donde los brindis, el vino tinto, las lindas palabras y deseos serán los protagonistas de dicha mesa bien preparada, donde los abrazos no sobrarán, sino que siempre quedará ese maldito “ gusto a poco”, los “te quieros” se escucharán muy seguidos, algún chiste para soltar el ambiente melancólico saldrá en algún momento, el cigarrillo para controlar la pena incontrolable, la emoción de tener el deber de soltar alguien que creíamos “nuestro”…

Sentir dolor en este momento de mi vida, sería sentir en demasía como lo fue en algún capítulo pasado. Hace un tiempo, el dolor, cumplió el rol de anestesiarse por si solo… Este era la morfina de el mismo…  No creo que esté en un momento tan difícil y doloroso como fue dicho momento… Es más, la vida sonríe de a poco. Me ha vuelto a sonreír… Supongo que en su vida, las cosas tomaron vuelcos distintos, y su tranquilidad emocional la volvió a recuperar al igual que yo (cosa que me alegra mucho).
Ninguno de los dos ha vuelto a saber del otro. En todo caso, creo que ha sido una buena decisión. Algo sensato en un final tormentoso, anormal y enfermizo… Pero inexplicablemente, a pesar que no esté sentada en esa mesa (que logro imaginar muy bien), me toca el hecho de la partida de aquél, que para bien o para mal (la vida sabrá mejor que yo), fue alguien con quién compartí cuatro años de mi vida. Quizás, aunque él nunca logre leer esto e ignore el hecho de  estar escribiendo estas palabras que quizás nadie entienda por qué lo hago, ni quizás tenga la justificación que merece, hoy sé mejor que nadie, que mi sentir hoy día para él serán bendiciones. El poder decir adiós, es crecer, tal como dijo  Gustavo Cerati, canción que escuché un 17 de Septiembre del año pasado viajando hacia su casa desesperadamente, porque la intuición era demasiado grande, tanto, que fue lo suficientemente asertiva para dejarme un poco más loca…

Cualquier palabra buena que pueda desearle en este momento, no tiene nada que ver una sensación de culpabilidad engorrosa, sensación de haber fracasado y ser la culpable de lo que en un momento, nos perteneció.
Al final, cuando las cosas tomaron un corte definitivo, fueron tomando un color turbio, él fue cada vez más grosero y un emisor de odio indescriptible. Razón por la cuál, me dio a entender, que nunca el tema lo había superado con sanidad y altura de mira… No pretendo esperar que él lo haga en algún momento, porque en definitiva, ya no lo hizo. Debe estar más preocupado en el traje de smoking que debe llevar, los libros que deben ser empacados, la música, su ego, las cartas, las fotos y recuerdos varios que, estando lejos, le servirán para llenar su  cuarto vacío.

Tengo fe que en algún momento de su vida pueda mirar hacia el pasado, mirar las cosas buenas de éste, sonreír, perdonar los errores cometidos por ambos, entender con la madurez que en algún momento, le darán los años y poder lograr tener un alma limpia y tranquila.

No puedo creer lo que digo, y al mismo tiempo, me lo creo todo.
He crecido tanto, que me asusta lo que leo.

Ser feliz es lo que he querido ser.
Por qué no poder desear felicidad a alguien que en algún momento me hizo creer que era feliz(?)…



Buen viaje.

jueves, 21 de julio de 2011












Borrosa...
Perfecta.

En proceso

Ya es de noche nuevamente...
Son las 3:33 am y yo no tengo la mínima intención de dormir.  Cada vez pasa menos, pero es inevitable que el hecho de "no querer dormir" invita a la música hacerme compañía... ya se ha vuelto costumbre entre nosotras...

Pensamos juntas...
Lloramos a veces..
Reímos por algún recuerdo estúpido, suspiramos por quién tenemos al lado,
esbozamos una sonrisa para confirmar que todo anda bien,
cerramos los ojos para entrar en paz y darnos cuenta que todo es perfecto tal cual es.
No hay nada de qué arrepentirse.
La vida trae consigo las herramientas perfectas y los personajes precisos para que la existencia se haga plena...

En proceso a la felicidad..
Camino a la libertad.
Estación plenitud.
Ansias por bajar.
Te quiero.
No me sueltes.
Abrásame fuerte.
Pronto bajaremos al lugar que hemos soñado...

miércoles, 13 de julio de 2011

A la espera del momento perfecto



Entonces, cuando lográbamos caminar todo se hacía más tenue y delicado.
Entonces cuando por fin pudimos vernos los rostros descubiertos, justo era el momento de despedirse.

Resulta que después de varias horas juntos,
después de no lograr sacarte los ojos de encima...
Después de haberme pillado varias veces con la sensación de querer decirte algo...
Algo importante...
Algo que pocas veces digo....
Era el momento de decir adiós...

domingo, 10 de julio de 2011

=)


[Te adoro.No sabes cuanto.No importa si no sabes.Yo sé que soy feliz contigo.Gracias.]

11/Julio/2011

Te miro.
Decido correr hacia ti...
Pareciera tener el cuerpo imposibilitado de desplazamiento alguno...
Solo logro mover los malditos pies.

Lo intento de nuevo.
Por mucho que trato, no te alcanzo.
Corro y corro...

Te miro...
Me siento agotada.